Silencios
Silencios
A veces el silencio va sacando y separando morralla. Vas cuadrando las cosas. Desenredas aflojando. Callas y te enfrentas a la maraña de pensamientos acumulados.
Empecé a observar sus gestos, temerosa de perder nuestra comunicación.
Tuve una amistad estrecha en mi adolescencia. Aquella amiga que era más que hermana cayó en el mutismo depresivo cuando teníamos dieciocho. Las dos teníamos la misma edad. Ella de mayo y yo de julio.
No supe. No pude. No fui capaz de acompañar.
Dejó de lado la vida.
Me sentí herida.
Lo intentó.
Falló.
La encerraron.
Me alejé.
Mi madre temía por mí.
Ella creía que ese mal del alma podía contaminar la mía.
Fui cobarde.
No puedo hacerle lo mismo a Joan, pero no sé. Me siento incapaz.
Abrazarlo no me nace.
Tengo el mismo miedo que tenía mi madre.
Comentarios
Publicar un comentario